La oportunidad que abrieron la llegada de los medios digitales es más que un mar de información y de contenido, sino es la capacidad por parte de los usuarios de llevar consigo la comunicación, sin necesidad de desprenderse de ella.
Personas que viven con un celular -y no necesariamente de última generación- acceden a conectarse mientras esperan a alguien (41,7%), o incluso conectados siempre a toda hora (20,1%), porque la comunicación es móvil y a su vez el consumo también.
Las marcas deben buscar puntos de interacción que superan la barrera de Internet como “el medio online” y formatos de banners estándares. Los clientes están en línea a través de diferentes motivos y plataformas consumiendo contenido, entretención, pero principalmente consumiendo experiencias memorables que trascienden la bidireccionalidad de la comunicación tradicional. Ahora, no todo es una historia participativa que obliga al usuario a ser parte de ésta, el consumo también puede ser informativo pero debe ser relevante, sino caerá en la misma publicidad que ya es rechazada por los consumidores (55,3%).
Ya no es un “problema de tecnología” que las marcas no puedan conversar con los usuarios, porque ellos ya están hablando entre sus pares. Un 47,9% de las personas está recomendando videos o aplicaciones, un 45% sube videos y/o fotos y un 34,7% administra o colabora en un blog, sitio web o foro.
El consumo ya está presente en la vida digital de los clientes ¿están las marcas preparadas para entrar de la manera correcta al nuevo mundo de consumo donde el control lo tiene el cliente?










